Diego Álvarez

Lo más valioso que me aportó fue el cambio de pensamiento y de modo de actuar con él. Me impulso a hacer todo lo posible por entenderlo y por crear un vinculo sano alejado de otros tipos de educación que solo fomentan el control y la obediencia como única forma de convivencia. Al tener en cuenta sus necesidades en cada momento y cubrirlas en sus etapas correspondientes a día de hoy, que ya tiene 3 años, puedo decir que es un perro equilibrado que no sufre miedos, no reacciona negativamente a estímulos como niños, bicis, gente al lado, petardos, etc.

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